Pintar música – Del mundo visible a una sinfonía abstracta de colores

by mariapizarroescabia

El sol funde Moscú y lo convierte en una mera mota que, como una tuba enloquecida, hace que vibre todo nuestro ser interior, toda el alma… Es solo el acorde final de la sinfonía que intensifica los colores hasta su máxima viveza… Rosa, púrpura, amarillo, blanco, verde pistacho, iglesias y casas de un rojo encendido -cada una, una canción en sí misma- el agudo verde del prado, el profundo bordón de los árboles… Pintar esta hora, pensé, representaría la felicidad más improbable y elevada de un artista.

Wassily Kandinsky, 1912, en Collected Writings I, 1980.