by mariapizarroescabia

“Un día encontré a un hombre en un alcantarilla. Todo su cuerpo era una gran llaga. Los ratones se lo habían medio comido. Lo llevé a nuestra casa para los moribundos. ¿Sabes lo que me dijo aquel hombre? “He vivido todos estos años como un animal, ahora muero como un ángel”. No podré olvidar nunca su rostro tranquilo y sonriente. Tres horas después murió, realmente como un ángel”. (Madre Teresa)